Todas tus búsquedas, ordenadas
Abiertas, en proceso y cerradas, cada una con su puesto y su cliente. ¿Necesitás una parecida? Duplicás una búsqueda y ya arrancás con los criterios cargados.
El software con el que ordenamos nuestras búsquedas, y que también licenciamos para tu empresa.
En vez de que los candidatos compitan entre sí —y gane el que cae mejor—, definís cómo es tu empleado ideal para el puesto: qué competencias, qué conocimientos y qué perfil necesita. Cada persona se puntúa contra ese estándar, la evaluación queda documentada y el ranking se arma solo.
Abiertas, en proceso y cerradas, cada una con su puesto y su cliente. ¿Necesitás una parecida? Duplicás una búsqueda y ya arrancás con los criterios cargados.
Definís las competencias, el perfil, los conocimientos y las tareas que importan para ese puesto, con un piso mínimo por ítem y preguntas de entrevista sugeridas. Eso es tu empleado ideal, escrito.
No todo importa igual. Le das peso a cada bloque y a cada ítem según el puesto. La suma se controla sola: siempre 100%.
Cargás cada candidato con el link a su CV y lo movés por estados: postulado, evaluado, entrevistado, contratado, descartado. Todo el proceso a la vista.
Cada candidato puntuado contra la misma rúbrica —no entre ellos—. El sistema los ordena por puntaje ponderado. Es el Excel de siempre, pero automático y sin errores de fórmula.
Aviso de LinkedIn, respuestas a quien pregunta por la búsqueda: plantillas ya armadas con el nombre del puesto y el cliente.
Cuando comparás postulantes entre ellos, el mejor de una tanda floja igual queda, y siempre pesa el "este me cayó mejor". Con una rúbrica fija, cada persona se mide contra lo que el puesto necesita de verdad. La decisión queda documentada y es la misma la evalúe quien la evalúe.
Te mostramos el sistema con un caso real en 20 minutos y, si te sirve, lo dejamos configurado con tus puestos y tus criterios.
Francisco Tomás Peña · TalentOS